Timidez: belleza de altura.

Se conoce como la timidez de los árboles al fenómeno natural que se desarrolla cuando, al crecer, las copas de los árboles no se tocan entre si manteniendo un área de respeto denominadas “ranuras de la timidez” y tienen unas figuras muy particulares que ratifican, una vez más, que la naturaleza es perfecta y está llena de arte.

Este fenómeno ha sido estudiado desde aproximadamente un siglo por cientos de botánicos alrededor del mundo, sin embargo no hay un resultado que confirme a ciencia cierta el origen del mismo, pero existen varias teorías que en Mundo de Colores te queremos contar.

La palabra proviene del inglés “CROWN SHYNESS”, término creado por el biólogo australiano Maxwell Ralph Jacobs quién fue el que comenzó el estudio de este fenómeno. Su estudio se basó en estudiar los patrones de la timidez en el eucalipto y llegó a la conclusión de que las ramas eran sensibles a la fricción generada por el movimiento del viento, lo que provocaba las ranuras

Sin embargo, estudios posteriores con el árbol de alcanfor no arrojaron evidencia alguna de fricción al contacto entre las ramas, pero si observaron que los brotes eran sensibles a los niveles de luz y dejaban de crecer cuando se acercaban a ramas cercanas.

Otra teoría que abraza la timidez en los árboles indica que este fenómeno responde a una forma de defensa que permite que la luz penetre mejor en el bosque y de esta manera actúa como barrera protectora frente a las enfermedades contagiosas y la propagación de insectos cuyas larvas se alimentan de las hojas? . ¿Un dato curioso? Estudios científicos aseguran que los árboles tímidos tienen menos probabilidades de estar contaminados a pesar de una distribución densa en el espacio.

Otro de los expertos que más ha estudiado la timidez de los árboles es el botánico francés Francis Hallé, quién considera que este fenómeno proviene de una raíz genética: “La forma de la copa nunca es aleatoria; cada árbol tiene su programa específico de desarrollo, controlado por genes” y reconoce que la timidez de los árboles “está al límite de nuestro conocimiento” ya que de momento, no hay ningún experimento que explique a qué se deben esas líneas de separación.

Es importante que sepas que este fenómeno no se evidencia en todas los árboles ya que muchas especies no son tímidas, esto significa que las copas se tocan y entrelazan sus ramas, pero los robles y pinos son buenos ejemplos de arboles tímidos, incapaces de tocar a sus vecinos mas cercanos. Por eso te invitamos a mirar hacia arriba cada vez que estés en un bosque frondoso y cuéntanos donde observas esta maravilla de la naturaleza.