¡Por una vida llena de orquídeas!

La naturaleza está rodeada de tanta belleza y majestuosidad que a veces ni nosotros mismos podemos creer lo que nuestros ojos están viendo. Las Phalaenopsis o también conocidas como orquídeas mariposa son el ejemplo claro de esto, ya que, además de exuberantes, toleran fácilmente las condiciones del interior de nuestras casas y se adaptan fácilmente a cualquier ambiente siempre y cuando los cuidados que le brindes sean los adecuados.

Aunque estas plantas tienen la reputación de ser plantas difíciles de cultivar, esta afirmación no puede estar más alejada de la realidad, aunque poseen diferencias notables con el resto de especies que es importante que conozcas, o que preguntes al momento de comprar tu plantita. Esta especie de Orquídea es súper agradecida una vez entiendes su proceso natural y por eso en Amores de Colores te decimos todo lo que necesitas saber acerca de estas hermosas plantas.

Estas orquídeas epífitas, en su hábitat natural extraen la humedad del aire, la lluvia o de la corteza mojada del propio árbol. Por lo tanto no les atraen tanto los sustratos demasiado húmedos ni tampoco el encharcamiento y en cultivos interiores necesitan una base que sirva de sustento a las raíces. ¿Un tip ganador? Puedes fabricarte tú misma el compuesto mezclando elementos naturales como por ejemplo corteza de pino, cáscaras de frutos secos, corcho, carbón vegetal y piedras de río. Aunque pueda resultar mucho más cómodo si compras el sustrato para orquídeas en cualquier centro de jardinería.

El contenedor ideal para las Phalaenopsis debería de ser transparente y con buena entrada de aire, ya que las raíces también realizan la fotosíntesis. Además en buenas condiciones de hidratación éstas lucen de color verde y cuando les falta agua se vuelven blanquecinas dándote una tip valioso para su riego.

Ya que las orquídeas mariposa son de orígenes tropicales, no son amantes del frío, lo que significa que se encuentran cómodas entre los 15ºC y los 30ºC. Aunque son plantas de fácil adaptación, cuanto más cerca de los 30ºC estén, sus hojitas se comenzarán a ver algo quemadas y si esto sucede lo más recomendable es que las cortes. Por esta misma razón tampoco son fanáticas el sol directo ya que en su lugar de origen las copas de los árboles filtrarían la luz. Por eso te recomendamos que en casa las ubiques junto a una ventana pero con una cortina traslúcida ya que si las hojas reciben la luz directa se podrían quemar.

Un truco de expertos: para ayudar con la floración de tu orquídea puedes aumentar ligeramente tanto su iluminación como el contraste de temperatura entre el día y la noche. Por ejemplo, si normalmente se encuentra a dos metros de la ventana, acércala un poco más durante el día mientras que por las noches cámbiala a un lugar más frío.

En cuanto al riego, puedes regar tu orquídea desde arriba de la manera tradicional, siempre que tengas cuidado de no mojar el cuello de la planta, sin embargo, la mejor forma de riego es por inmersión, y lo puedes lograr siguiendo estos simples pasos:

  1. Sumerge el tiesto en un recipiente con agua durante unos minutos, hasta que veas que las raíces están bien hidratadas.
  2. Deja escurrir bien toda el agua sobrante. Te puedes ayudar ubicando tu plantita en una superficie más elevada, por ejemplo un platito. Debes recordar retirar el excedente agua o tu orquídea enfermará.

¿Con qué frecuencia la debes regar? dependerá básicamente del tipo de sustrato, la temperatura y la humedad ambiental. Es recomendable que lo hagas dos veces a la semana en climas templados y cada 10 días en climas un poc más fríos sin embargo, a última palabrala tiene tu orquídea; por eso debes observar sus hojas para saber con certeza cuando es apropiado regarla.

Debido a que el sustrato que se emplea para las Phalaenopsis es bastante pobre existen abonos especiales para orquídeas que pueden ayudar a brindarle los nutrientes que tu planta necesita.  Es importante que preguntes muy bien las indicaciones del abono para que conozcas de primera mano la cantidad y la frecuencia con que debes aplicarlo.

Ahora bien, una vez la Phalaenopsis florece puedes estar segura de que sus flores duraran por lo mínimo un par de meses y una vez las flores empiecen a marchitar deberás corotar los tallos para incentivar una nueva floración.

¿Cómo lo haces correctamente? Localiza e identifica las yemas de las varas, corta en diagonal justo por encima del segundo nudo contando desde la base. Ten en cuenta que si no cortas las varas una vez que se han pasado sus flores, florecerán nuevamente pero lo harán con flores más pequeñas.

También puede pasar que tu Phalaenopsis produzca keikis, así se llaman los retoños que generan las orquídeas en estos tallos y son idénticos a la planta madre, cuando estos han desarrollado suficientes raíces las puedes separar, plantar en otra maceta y multiplicar la belleza de las orquídeas.

Como puedes ver, estas plantas son fáciles de cuidar y además que van a llenar de vida, color y exuberancia cualqiuer lugar donde las quieras ubicar. Déjanos tu comentario y dinos si te funcionan estos truquitos que te damos en Amores de Colores o cuéntanos si tienes algún otro truco que quieras compartir con nosotros.

 

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